miércoles, 13 de mayo de 2015

Las drogas... peligrosas y mortíferas




La historia de las drogas —sustancias que afectan a los sentidos— se remonta a los albores de la humanidad. Las sustancias naturales que actúan sobre el sistema nervioso se descubrieron pronto: el alcohol para relajar una mente cansada, los opiáceos para aliviar el dolor e inducir el sueño, las hojas de coca para inhibir los sentidos e incrementar el aguante.
El alcohol se conoce desde hace mucho tiempo. En la Biblia, en Génesis 9:20, 21, se nos dice que “Noé comenzó a trabajar de labrador y procedió a plantar una viña. Y empezó a beber del vino y se embriagó”. Al parecer, el opio ya era conocido en la antigua Mesopotamia, y hay registros de que se usaba extensamente en la antigua Grecia. El peyote, el tabaco, la coca, el soma, todas estas son drogas que han desempeñado un papel importante a lo largo de la historia.
Incluso en la literatura de ficción, las drogas han encontrado un hueco. Homero cuenta de la pérdida de memoria que sobrevino a algunos de los hombres de Ulises en la tierra de los lotófagos. El afamado detective novelesco Sherlock Holmes se inyectaba una solución de cocaína al 7% que decía encontrar “maravillosamente estimulante y clarificadora para la mente”, un punto de vista similar al que promovía Sigmund Freud, un intelectual de la vida real.
Las propiedades medicinales de las drogas fueron descubiertas rápidamente, pero su uso no se limitó a la medicina. Comenzaron a emplearse extensamente en ritos religiosos. Se las utilizaba para tratar de ampliar la capacidad de percepción, intensificar los sentimientos, acentuar el aprecio, alterar los estados de ánimo e incrementar la capacidad de amar. Pero también tenían una capacidad infinita para la destrucción y para crear problemas sociales.
Es interesante notar que muchas de las drogas que hoy están prohibidas no siempre fueron consideradas peligrosas para la salud o el bienestar humanos. Por ejemplo: durante la segunda mitad del siglo XIX, la cocaína, el opio y la heroína estaban legalizadas en Estados Unidos y se conseguían con facilidad. Podían comprarse sin receta en cualquier farmacia. Algunas se usaron extensamente en medicinas patentadas. La Coca-Cola contuvo cocaína durante diecisiete años, hasta que fue reemplazada por la cafeína en 1903.
Algunos países que en la actualidad tratan de acabar con el comercio de las drogas anteriormente lucharon para expandirlo. Las guerras del opio —dos guerras peleadas a mediados del siglo XIX por cuestiones comerciales cuando el gobierno chino trató de detener el mercado ilegal de opio en su país— terminaron con la derrota de China y la obligación de legalizar la importación de opio a ese país.
¿Delito sin víctimas?
También hoy hay quien favorece la legalización de las drogas. Se considera que esto es la solución de los problemas que supone el comercio ilegal de drogas. Otros opinan que consumir drogas “para divertirse” es un asunto personal y privado, y lo califican de diversión inofensiva. Pero, ¿es el consumo de drogas ilegales un “delito sin víctimas”, como aseguran algunos? Considere los siguientes ejemplos:
● Natasha Ashley, una mujer de veintiséis años de edad embarazada de ocho meses y medio, está hablando con una amiga en una acera de una zona llamada Little Italy, en la ciudad de Nueva York. Súbitamente, un coche salta el bordillo, atropella a las dos mujeres y aplasta la pierna izquierda de la señora Ashley contra una farola, dejándosela casi destrozada desde la rodilla hacia abajo. Su amiga también resultó con una pierna rota. La policía encontró al conductor dentro del automóvil bajo los efectos de las drogas y mientras todavía sostenía en la mano una jeringuilla. “Parece que se administró una sobredosis mientras conducía”, dijo el paramédico que atendió a las víctimas.
● Michael Perkins, de tan solo doce años de edad, está muerto. Murió en un incendio que destruyó el edificio de apartamentos en el que vivía. La policía dice que el incendio fue provocado por traficantes de crack después de que su padre se quejara de las actividades relacionadas con la droga que llevaban a cabo en el edificio.
● Rosa Urena no comenzará a asistir a la universidad el próximo otoño ni se casará el año que viene, como había planeado. Mientras dormía en su cama, fue herida de muerte en la cabeza por una bala perdida que atravesó la ventana de su habitación y la cabecera de la cama. Debido a una disputa territorial, unos traficantes de drogas acribillaron a balazos el edificio donde vivía.
● Un adicto al crack de diecisiete años de edad comienza una serie de robos para sostener su drogodependencia. Ocho días más tarde, cuando se le captura, lleva asesinadas a cinco personas y heridas a otras seis. “Todas las víctimas eran simples trabajadores inocentes”, hizo notar el jefe de los detectives a cargo del caso.
Todos estos incidentes relacionados con las drogas no son más que unos cuantos de los que tuvieron lugar este año en una sola ciudad. Y están aumentando a un ritmo alarmante.
¿Cuán seguro se sentiría usted en una autopista si supiera que un porcentaje relativamente alto de los demás conductores han ingerido una droga que afecta el juicio y los reflejos? ¿Subiría tranquilo a un autobús, un avión o un tren si supiera que los responsables de su seguridad podrían estar bajo los efectos de las drogas? “Ya se han dado casos de drogadictos que son pilotos de avión, maquinistas de tren, conductores de autobuses y camiones, empresarios, médicos, profesores y otras personas que ocupan cargos de autoridad y que han originado situaciones peligrosas por ‘colocarse’ [drogarse] mientras están de servicio”, dice el periódico Manchester Guardian Weekly.
La investigación llevada a cabo sobre un reciente accidente ferroviario de trágicas consecuencias ocurrido en Mount Vernon (Nueva York) reveló que los cinco ferroviarios implicados habían tomado drogas. El administrador federal de ferrocarriles, John H. Riley, dijo: “Durante los pasados dieciséis meses hemos tenido una media de un accidente ferroviario grave en el que hubo implicado consumo de alcohol o de drogas cada diez días, con un saldo de más de 375 personas fallecidas o heridas. En los últimos dos años, uno de cada cinco accidentes ferroviarios en los que hemos hecho pruebas para detectar drogas ha dado positivo, y el 65% de las víctimas mortales ha fallecido en accidentes en los que uno o varios empleados habían ingerido alcohol o drogas”.
Las drogas y el crimen
Uno no tiene que viajar para sufrir las consecuencias del extenso consumo de drogas. Las víctimas frecuentemente son personas que están en sus propios hogares o en las calles. Impelidos por la necesidad de sostener su costoso hábito, muchos drogadictos recurren a cometer delitos: asaltos, robos, robos con escalo. “Un estudio efectuado recientemente por el Departamento de Justicia descubrió que un sorprendente 79% de los acusados de delitos en algunas ciudades dieron positivo en las pruebas para detectar el consumo de drogas”, dice la revista U.S.News & World Report.
Además, también hay que considerar los frecuentes tiroteos entre facciones rivales del mundo de las drogas y las represalias que toman contra los que no les pagan. En muchas ocasiones, transeúntes inocentes se ven atrapados en estas confrontaciones. “Si sucede que alguien a quien hay que matar se encuentra en un grupo de otras cuatro o cinco personas —dice un oficial de policía—, lo sentimos por esas cuatro o cinco personas.”
En la capital de Estados Unidos, Washington D.C., hubo 228 asesinatos en 1987, el 57% de los cuales estuvieron relacionados con los estupefacientes. En la ciudad de Nueva York se cometieron 1.961 asesinatos, una media de cuatro diarios. Más del 38% de estos asesinatos pueden atribuirse a las drogas. “El Departamento de Bomberos de Oakland (California, Estados Unidos) atribuye más de 180 casos de incendios premeditados ocurridos en la ciudad el año pasado a las guerras entre las diferentes bandas de traficantes de drogas y a las represalias tomadas contra clientes morosos o residentes que se quejaron públicamente del comercio de crack —una forma muy potente de cocaína— que se lleva a cabo impunemente en la ciudad”, dice un informe del periódico The New York Times.
La sociedad entera siente los efectos tanto del abuso de las drogas —el aumento de delitos y violencia, las cargas que suponen la reducción de la productividad económica y los trágicos accidentes, la corrupción pública— como del alto costo que este abuso supone. Pero, en realidad, quienes pagan el precio más alto son los propios consumidores de drogas. ¿Cómo?
Los riesgos de consumirlas
“La drogadicción es mala. Puede destruir la mente y matar el cuerpo. En una palabra, es una cosa estúpida.” Así se expresó con relación a las drogas Malcolm Lawrence, quien fue colaborador especial del secretario de Estado norteamericano para el Control Internacional de Estupefacientes. Pero, ¿qué hay de los que se jactan de que no son adictos y aseguran que pueden dejarlo cuando quieran? “Conozco gente que ha tomado crack varias veces y nunca lo ha vuelto a hacer”, dijo un estudiante de escuela secundaria.
“Es verdad que no todos los chicos que le dan una chupada a un porro o se beben una botella entera de licor terminan como yo”, dice un ex adicto llamado Ken Barun, que empezó a consumir marihuana cuando tenía dieciséis años y luego pasó a píldoras, alucinógenos, heroína y cocaína. Él pensaba que nunca llegaría a cumplir veinticinco años. Pero muchos sí desarrollan drogodependencia, y nadie puede decir a quién le va a suceder eso hasta que ya es demasiado tarde.
Uno de los problemas de las drogas es que le dejan a uno indefenso. Por ejemplo: la cocaína, en la actualidad una de las drogas de las que más se abusa, en un principio hace que uno se sienta más fuerte, más despierto y seguro de sí mismo, hace que uno sienta que puede controlar más su propia vida. Es una sensación tan buena, que impele a desear probarla una y otra vez. Pero cuando uno continúa con el consumo, comienza a sentirse mal sin la droga: inquieto, confuso, nervioso, deprimido. Le hace falta más. Ahora bien, junto con el consumo continuado vienen la adicción y una larga serie de problemas, entre los que están la paranoia, las alucinaciones y las psicosis.
Los investigadores han descubierto que el consumo de cocaína puede causar daños permanentes al corazón y provocar ataques cardiacos y apoplejías. Se cree que Len Bias, un famoso jugador norteamericano de baloncesto que murió en 1986 debido a un ataque al corazón provocado por la cocaína, solo tomó la droga una vez.
El crack, un derivado de la cocaína, es aún peor. La publicación Medical Aspects of Human Sexuality dice que “la razón de que el crack sea tan peligroso es que es una droga con un potencial extremadamente alto para crear adicción y una enorme capacidad para causar graves trastornos médicos y psiquiátricos”. Puesto que es barato y fácil de conseguir, atrae especialmente a los jóvenes. Se sabe de consumidores de crack que han asesinado a sus padres y después se han suicidado.
“Los informes de muertes y emergencias médicas relacionadas con la cocaína aumentaron significativamente entre los años 1983 y 1986”, dice un informe especial del interventor general de Estados Unidos. Los datos recogidos por DAWN (siglas en inglés para Servicio de Información sobre el Abuso de las Drogas) de diversos médicos y hospitales muestran un aumento de un 167% en las emergencias médicas y de un 124% en las muertes causadas por el consumo de esta droga en dicho período.
Trágicos efectos en los jóvenes
Uno de los resultados más trágicos del abuso de las drogas es el efecto que tiene en los niños. “La historia del maltrato y abandono de niños en la ciudad de Nueva York durante 1987 es la historia de un aumento vertiginoso en el abuso de las drogas”, informa el Internal Fatality Review Panel of the Human Resources Administration, uno de los organismos oficiales de la ciudad. Se dieron 46.713 casos de maltrato y abandono de niños, con el resultado de que murieron 103 de estas criaturas. Aparte de esto, durante el año fiscal de 1987 nacieron en la ciudad más de 2.500 niños con síntomas de síndrome de abstinencia. Como consecuencia de la cocaína, muchos bebés nacen prematuramente. Además, pesan muy poco al nacer, ya que la droga limita el flujo de sangre a la placenta y reduce el suministro de oxígeno y sustancias nutritivas que llegan al feto.
También nacen bebés con el terrible virus del SIDA, transmitido por el consumo de drogas por vía intravenosa y contagiado por la madre al feto. Para finales de este año, tan solo en la ciudad de Nueva York habrán nacido unos mil bebés infectados con el virus del SIDA. “Únicamente hemos empezado a ver la devastación”, dice el doctor Leonard Glass, director de la sección neonatal del Centro Hospitalario de Kings County. Todos los meses mueren a causa del SIDA en este hospital de Brooklyn tres o cuatro bebés.
En vista de las peligrosas y mortíferas consecuencias del abuso de las drogas, sería lógico pensar que el mundo se rebelaría contra el tráfico de drogas y lo desbarataría. ¿Por qué, pues, está aumentando? ¿Existe alguna esperanza en el futuro?


Las publicaciones en lenguaje de señas marcan la diferencia


Cuando se usa el lenguaje de señas para expresar el mensaje acerca de Jehová, el sordo que lo recibe puede “oírlo” y poner fe en el Dios de quien proviene dicho mensaje. Por eso, los testigos de Jehová se esfuerzan sinceramente por predicarles a los sordos de todo el mundo y por preparar publicaciones que les beneficien (Rom. 10:14). En la actualidad hay en diferentes países equipos que traducen a 58 lenguajes de señas, y hay publicaciones en formato DVD en 40 de ellos. ¿Ha valido la pena el esfuerzo?
En una zona rural de Venezuela vivía un matrimonio con su hija. La esposa, que era sorda, estaba embarazada de nuevo, pero debido a los problemas económicos, la pareja estaba pensando en abortar. Entonces, unos publicadores llegaron a su casa y, sin saber lo que estaba pasando, les mostraron la lección 12 del video ¿Qué exige Dios de nosotros? en lengua de señas venezolana, que explica lo que piensa Dios sobre el aborto y el asesinato. Más tarde, la mujer les dijo que se sentía muy agradecida por haber visto esa lección, pues les había hecho cambiar de parecer a ella y a su esposo. Así es, gracias a una publicación en lenguaje de señas se pudo salvar una vida.
Lorraine, una Testigo que es sorda, dice lo siguiente: “Aprender lo que enseña la Biblia es como armar un gran rompecabezas. Mi problema era que me faltaban piezas, por lo que había cosas que no entendía y no podía ver el cuadro completo. Pero una vez que empecé a recibir publicaciones en lenguaje de señas, comencé a encontrar las piezas que me faltaban”. Por su parte, George, otro sordo que ha sido testigo de Jehová por treinta y ocho años, comenta: “Entender un asunto por ti mismo aumenta tu confianza y autoestima. Estoy convencido de que los DVD en lenguaje de señas son lo que más me ha ayudado a crecer espiritualmente”.


La opulencia de Armstrong


Cuando unos miembros disconformes de la Iglesia Mundial de Dios acusaron a Herbert W. Armstrong de mal manejo de los fondos de su iglesia, el Tribunal Superior de California puso temporalmente en administración judicial las finanzas de aquella iglesia. Las quejas enfocaban en las enormes cantidades de dinero que se gastaban en agasajar a prominentes políticos mundanos y el lujoso estilo de vida y los enormes salarios de oficiales principales de la iglesia.
El segundo a Armstrong en su organización, Stanley R. Rader, defendió del siguiente modo el dinero que se gastaba en el alquiler de aviones de reacción, hoteles, restaurantes y regalos muy caros para los dignatarios extranjeros: “Teníamos la comisión de esparcir el evangelio.” Y el abogado de Rader, Allan Browne, admite que al “proclamar la palabra de Jesús,” los oficiales de la iglesia gastan “enormes cantidades de dinero.” ¿Por qué? “Cuando uno visita a los primeros ministros y otros líderes mundiales, uno les lleva algo, y eso quizás sea de [la casa de vestir elegante] de Gucci.” “En el hogar de Stan Rader se alojan personas importantes. No se les lleva a [un lugar de comidas rápidas] McDonalds. Se les lleva a [un restaurante de lujo] Perino.”
Para aclarar los asuntos, es interesante notar la verdadera comisión evangélica que Jesús dio a sus discípulos. En agudo contraste con la opulencia que se refleja en lo que ya se ha mencionado, Jesús indicó que ellos necesitarían solamente fondos muy limitados: “No consigan oro, ni plata, ni cobre para sus bolsas al cinto.” ¿Se suponía que agasajaran a políticos mundanos con comidas y regalos lujosos? Ciertamente Jesús dijo que ‘los llevarían ante gobernadores y reyes por causa de él,’ pero esto no sería para agasajar a estos gobernantes. Más bien, era para que respondieran a las acusaciones que se levantarían contra ellos como ‘objeto de odio de toda la gente’ debido a su predicación. El registro de Jesús mismo y de los primeros cristianos prueba que esto sucedió.—Mat. 10:9, 10, 18, 22.


La verdad bienvenida en Colombia


Colombia no es un país insignificante. Su población de unos 20 millones ocupa una superficie de aproximadamente 1.180.000 kilómetros cuadrados... más grande que Francia, España y Portugal combinados. Hasta 1945, el 99,9 por ciento de la gente era nominalmente católica romana. En ese año llegaron los primeros misioneros de la Watch Tower para ayudar a dos Testigos locales que vivían y predicaban en las montañas.
Estos ministros cristianos, al principio considerados como forasteros y vistos con alguna hostilidad, tranquilamente emprendieron su obra de visitar a la gente en sus hogares y ofrecerles cursos de estudio bíblico de casa gratuitos. Encontraban objeciones estereotipadas, todas las cuales obviamente surgían de una sola fuente... objeciones como: “Es un pecado leer la Biblia,” “Nuestro sacerdote nos prohíbe leer la Biblia,” “La Biblia hace que uno se vuelva loco,” etc. A menudo la oposición religiosa resultaba en que se les negara el uso de auditorios públicos para reuniones, de modo que se reunían en traspatios y patios. Pacientemente perseveraron en su servicio excelente y altruista, seguros de que Dios bendeciría Su obra.
La estricta neutralidad de los Testigos para con todos los movimientos políticos los apartaba tanto de los católicos como de los protestantes. (Juan 17:14) Aun durante una década de violencia en la que, según cálculos, fueron muertas 200.000 personas, los Testigos continuaron pacíficamente con su ministerio. Colombianos sinceros comenzaron a responder a las verdades de la Biblia. Ellos, a su vez, no pudieron menos que hablar las cosas que estaban aprendiendo. La palabra se esparció. La gente estaba sedienta de conocimiento bíblico.
Los tiempos ciertamente han cambiado. Ahora la Iglesia Católica se encuentra a la defensiva, tratando de detener la ola de fuerzas antirreligiosas. Dentro de la iglesia una nueva generación de sacerdotes está exigiendo reforma inmediata, incluso la abolición del celibato. Los encabezamientos de los periódicos colombianos han expuesto los problemas de la iglesia en títulos recientes como éstos: “Los Caleños Despreciaron Mitos del Viernes Santo,” “Arzobispo Critica a Sacerdotes Colombianos,” “‘¿Son curas o políticos?’, se pregunta jerarca.”
Ya los Testigos no se ven obligados a usar los traspatios para sus asambleas. Hombres de negocios y autoridades municipales están poniendo a disposición de los Testigos auditorios y estadios públicos, sin importarles lo que diga el obispo. En cantidades que aumentan a paso rápido la gente viene a escuchar. Está reconociendo el sonido de la verdad bíblica.
Los testigos de Jehová están muy ocupados tratando de satisfacer el deseo ardiente de millares de personas de conocer la Biblia. La distribución de Biblias y literatura bíblica ha aumentado a más del doble en los pasados dos años. Más de 9.100 estudios bíblicos de casa gratuitos se conducen con regularidad en los hogares de las personas que han mostrado interés. Reflejando la tendencia actual, un superintendente viajante informa: “A menudo los Salones del Reino están abarrotados y los que llegan tarde tienen que quedarse de pie afuera para escuchar y observar por las ventanas abiertas.” Para la celebración anual de la Cena del Señor una congregación de cincuenta Testigos tuvo 368 personas en asistencia. En todo el país la asistencia de 28.377 representó un aumento de 37 por ciento sobre la del año pasado y más de cuatro veces el número total de testigos de Jehová en el país. Obviamente, hay millares de colombianos que quieren aprender lo que enseña la Biblia.
No hace mucho, en la ciudad de Villavicencio la radio animó a la gente a recibir con regocijo a los Testigos en sus hogares. De Ciénaga de Oro (Córdoba) una señora viajó a una ciudad vecina para buscar al superintendente de una congregación cristiana e invitarlo a enviar Testigos para que organizaran un grupo de estudio bíblico en su hogar. En realidad es común que la gente ofrezca sus hogares con este propósito.
Ahora, en vez de siempre levantar la gente objeciones a los Testigos que participan en el ministerio de casa en casa, les hacen preguntas como: “¿Cómo puedo obtener una Biblia?” y “¿Qué dice la Biblia?” Una anciana de Medellín declaró: “Creo en la Biblia. La iglesia puede cambiar todo lo que quiera, pero jamás puede cambiar la Biblia.” Prestamente convino en tener un estudio bíblico en su hogar.
Entre los que se han beneficiado de esa instrucción bíblica se cuenta una sincera católica que era celosa en la obra de su iglesia. Con sus propias palabras dice cómo sucedió: “Recibí la asignación de preparar espiritualmente a las familias para la visita del papa en 1968. Puesto que yo no sabía nada acerca de la Biblia para efectuar esta tarea, acudí al sacerdote por ayuda. Él confesó que no sabía enseñar la Biblia. Sin embargo, me invitó a un curso especial de una semana en una universidad católica que me equiparía junto con otros para efectuar este trabajo. Sucedió que no había ningún sacerdote capacitado para efectuar aquella tarea, y por eso se pidió que un evangelista protestante viniera a la universidad católica para enseñar la Biblia. Para entonces estaba confusa y perpleja, y, felizmente para mí, un Testigo llamó a mi puerta. Ahora soy una Testigo bautizada junto con mi esposo, mi hija y mi madre.”
CAMBIA LA VIDA DE HOMBRES DE TODA CLASE
Personas de todo ramo de actividad están recibiendo con regocijo la verdad bíblica, y ésta ejerce un efecto poderoso en su vida. Una pareja de Medellín había vivido junta sin estar casada durante doce años, y tenían dos niños. Cuando se enteraron de los requisitos bíblicos dieron los pasos necesarios para legalizar su matrimonio. Es irónico que el hermano del esposo, sacerdote, jamás les había mencionado los principios bíblicos que gobiernan el matrimonio.
La verdad bíblica fue recibida con regocijo por un mendigo de Ibagué. Pronto comprendió que había estado violando los principios bíblicos. Para ser testigo de Jehová tendría que participar en trabajo honrado. Ahora es vendedor de zapatos y piensa bautizarse pronto.
Y lo siguiente es otro caso en que se ve el poder de la Palabra de Dios para cambiar la vida de uno: “Desde el primer contacto con la verdad [un señor de Bogotá] jamás ha faltado a una reunión. Su familia es judía y, antes de estudiar la Biblia, se asociaba con ‘hippies’ además de ser adicto a las drogas. Su padre le daba dinero para que visitara a prostitutas. Durante toda su vida quiso hacer algo humanitario. Ahora está bautizado y realizando una ambición de toda la vida... ayudando a la gente de la mejor manera posible, ayudándole a entender la verdad que lleva a vida.”
Tenemos también la siguiente expresión sincera de un ingeniero, profesor y redactor: “Me repugnaba ver la estrecha asociación de la Iglesia Católica con el capitalismo. Toda mi vida he sentido una necesidad espiritual y he estado buscando respuestas a mis preguntas. Hace tres meses conocí a los testigos de Jehová y ahora estoy estudiando felizmente la Biblia con ellos y estoy recibiendo respuestas a mis preguntas.” Ahora está reduciendo su trabajo seglar para poder participar a mayor grado en esparcir la verdad bíblica en Colombia.
Los testigos de Jehová encuentran que gente de toda clase responde a la Palabra de Dios. Amas de casa y obreros están participando junto con ellos en esparcir las “buenas nuevas.” Maestros y negociantes están respondiendo favorablemente. Dentistas, doctores, abogados, ingenieros y otros profesionales están manifestando vivo interés en el mensaje del Reino. Su punto de vista en cuanto a la vida cambia señaladamente.
RESULTADOS EXCELENTES
Quizás el mayor cambio logrado en la vida de la gente por la verdad de la Biblia se refleja en la transformación de un modo de vivir egoísta, de servirse a sí mismo, a un modo de vivir que manifiesta el vivo deseo de compartir con otros la maravillosa información con que han sido bendecidos. Crecientes números de personas de toda edad y de toda clase de la población participan en esparcir el mensaje de vida. Nótese que en 1969 en todo Colombia había 5.448 personas que participaban en predicar el mensaje del Reino. Solo un año después, en abril, hubo 6.776, un aumento de 24 por ciento.
En muestra de su ahínco y sinceridad en el servicio de Dios, grandes números están bautizándose. En la asamblea nacional de los testigos de Jehová que se celebró en el amplio estadio de fútbol de Bogotá en diciembre de 1969, un total de 717 personas de diversas edades, después de prepararse por medio de estudio cuidadoso, se bautizó por inmersión. Durante solo los diez meses a partir del 1 de septiembre de 1969 se bautizó un total de 1.174. Eso da razón de aproximadamente uno de cada seis Testigos en todo el país.
Todavía hay mucho trabajo que hacer. El territorio rural apenas se ha tocado en muchos lugares. Lo próximo que recibirá atención especial son veintenas de aldeas y ciudades de 15.000 a 100.000 habitantes.
Familias enteras se han mudado de otros países a Colombia para ayudar a buscar a los que tienen hambre de la verdad y extenderles el mensaje de vida. Una familia que ha hecho esto informa: “Somos una familia que se compone de tres miembros y todos somos ministros precursores (o predicadores de tiempo cabal) en la ciudad de Pereira, donde podemos presentar un sermón bíblico en más del 90 por ciento de los hogares. Hemos pasado dos años y medio aquí, los años más felices de nuestra vida, predicando y enseñando las buenas nuevas del Reino a la gente de Colombia. Responden muy bien. Pero solo un pequeño porcentaje de la gente posee una Biblia.”
¿Puede usted imaginarse lo feliz que se sintió un Testigo en Medellín cuando dos jóvenes dispusieron tiempo de su activo oficio de carpintería para estudiar la Biblia? Cuando él trató de disculparse porque hablaba mal el español, ellos contestaron: “No se preocupe por eso, porque estamos aprendiendo la verdad. Además, ésta es la primera vez en nuestra vida que alguien ha dedicado tiempo a enseñarnos algo acerca de la Biblia y los propósitos de Dios para la humanidad. Agradecemos mucho esto.”

Sí, los portadores de la verdad bíblica son bienvenidos en Colombia. Han obtenido una reputación de ser defensores de la verdad bíblica. Muchos millares de colombianos dirían “Sí, sí” a la siguiente expresión de un general militar colombiano: “Con placer damos a ustedes permiso para sus asambleas. Ustedes nunca nos dan problemas. Enseñanza de la clase que ustedes dan es lo que el país necesita.”

La necesidad de ser razonables respecto a la decoración corporal


“La vanidad es la arena movediza de la razón”, escribió una novelista francesa. Lo cierto es que la razón ha tenido muy poco que ver con muchas de las cosas que se han hecho por vanidad a lo largo de los siglos. Por ejemplo, con tal de tener la cintura más delgada posible, las mujeres del siglo XIX se ceñían el corsé hasta el punto de casi no poder respirar. Se dice que algunas lograron cinturas de tan solo 32,5 centímetros. Hubo mujeres que se lo apretaron tanto que las costillas se les hundieron en el hígado, lo que les causó la muerte.
Aunque felizmente aquella moda caprichosa pasó, la vanidad que la causó se manifiesta hoy día tanto como entonces. Hombres y mujeres siguen sometiéndose a procedimientos complicados y hasta peligrosos con tal de modificar su apariencia natural. Por ejemplo, los establecimientos de tatuajes y perforaciones corporales, que antes solo frecuentaban los elementos marginales de la sociedad, hoy proliferan en los centros comerciales y en zonas residenciales. De hecho, en un año reciente, el tatuaje ocupó el sexto lugar entre los negocios minoristas de más rápido crecimiento de Estados Unidos.
También están ganando terreno formas más radicales de decoración corporal, sobre todo entre los jóvenes. Cada día es más popular hacerse orificios por todo el cuerpo: en los pezones y las tetillas, la nariz, la lengua e incluso los genitales. Para un grupo más reducido de personas, tal abundancia de perforaciones ha llegado a ser demasiado aburrida y están probando formas de adorno más extremas, como marcarse con metal candente, la escarificación y el grabado corporal, que consiste en introducir objetos debajo de la piel para producir hoyos y relieves extravagantes.
Una práctica antigua
La decoración y la modificación del cuerpo no son nada nuevo. En algunos lugares de África, la escarificación ritual y los tatuajes han servido por siglos para identificar a determinados grupos familiares y tribus. Curiosamente, en la actualidad se desaprueban y se van abandonando tales prácticas en muchos de esos países.
El tatuaje, la perforación corporal y la escarificación ya existían en tiempos bíblicos. Quienes los practicaban eran con mayor frecuencia las naciones paganas, en conexión con su culto religioso. Como es lógico, Jehová prohibió a su pueblo, la nación judía, que imitara a aquellos paganos (Levítico 19:28). De esta forma, los judíos, como “propiedad especial” de Dios, tendrían protección contra las degradantes prácticas de la religión falsa (Deuteronomio 14:2).
La libertad cristiana
Los cristianos no se rigen por la Ley mosaica, si bien algunos de sus principios se conservaron en la congregación cristiana (Colosenses 2:14). Así, el cristiano puede expresarse dentro de los límites de lo que es apropiado en lo que toca al tipo de embellecimiento que prefiere seguir (Gálatas 5:1; 1 Timoteo 2:9, 10). De todos modos, esa libertad no es ilimitada (1 Pedro 2:16).
En 1 Corintios 6:12, Pablo escribió: “Todas las cosas me son lícitas; pero no todas las cosas son ventajosas”. Comprendía que su libertad cristiana no le daba permiso para hacer todo lo que se le antojara sin consideración a los demás; el amor al prójimo influyó en su conducta (Gálatas 5:13). “No [vigilen] con interés personal solo sus propios asuntos —exhortó—, sino también con interés personal los de los demás.” (Filipenses 2:4.) Su punto de vista abnegado es un excelente ejemplo para todo cristiano que esté pensando en algún tipo de decoración corporal.
Principios bíblicos a tomar en cuenta
Uno de los mandatos para los cristianos es el de predicar y enseñar las buenas nuevas (Mateo 28:19, 20; Filipenses 2:15). Por ello, el cristiano no desea que nada, incluida su apariencia, distraiga la atención de las personas, de modo que no escuchen ese mensaje (2 Corintios 4:2).
Aunque es posible que decoraciones tales como la perforación corporal y los tatuajes sean populares entre algunas personas, el cristiano tiene que preguntarse: “¿Qué reacción provocaría en la zona donde vivo? ¿Me relacionarían con ciertos grupos marginados de la sociedad? Aun si mi conciencia me lo permitiera, ¿qué efecto tendrían en los miembros de la congregación mis perforaciones o tatuajes? ¿Lo tomarían como manifestación del ‘espíritu del mundo’? ¿Haría que dudaran de mi ‘buen juicio’?” (1 Corintios 2:12; 10:29-32; Tito 2:12).
Por otro lado, algunos tipos de modificaciones corporales conllevan graves riesgos para la salud. Se ha relacionado el uso de agujas antihigiénicas para hacer tatuajes con la propagación de la hepatitis y el VIH. A veces se producen enfermedades de la piel como resultado de las tintas que se emplean. Quizás las horadaciones tarden varios meses en sanar y duelan por mucho más tiempo, además de que también pueden causar una infección de la sangre, hemorragias, coágulos, daño al tejido nervioso y otras infecciones graves. Por otro lado, es difícil revertir algunas de estas operaciones. Por ejemplo, eliminar un tatuaje pudiera tomar múltiples sesiones caras y dolorosas de tratamiento con láser, dependiendo del tamaño y el color. Los orificios pueden dejar cicatrices para toda la vida.
La decisión de correr tales riesgos es personal. Pero quien desea agradar a Dios reconoce que ser cristiano implica ofrecerse a Dios. Nuestros cuerpos son sacrificios vivos que se le entregan para que él los utilice (Romanos 12:1). Por consiguiente, el cristiano maduro no ve su cuerpo como una propiedad exclusiva que pueda dañar o desfigurar a su antojo. En particular quienes satisfacen los requisitos para llevar la delantera en la congregación se distinguen por sus hábitos moderados, su juicio sano y por ser razonables (1 Timoteo 3:2, 3).
Para evitar las prácticas extravagantes y masoquistas de este mundo, tan irremediablemente “alejadas de la vida que pertenece a Dios”, al cristiano le será útil desarrollar y emplear la facultad de raciocinio educada por la Biblia (Efesios 4:18). Así brillará su carácter razonable delante de todos los hombres (Filipenses 4:5).
[Nota]
Existe una clara diferencia entre la escarificación por razones médicas e incluso estéticas y la escarificación compulsiva o mutilación que practican muchos jóvenes, especialmente adolescentes del sexo femenino. La última es con frecuencia un indicio de tensión emocional grave o de abusos, por lo que quizás se necesite ayuda profesional.


La clase de lugares que son las discotecas


Por todo el mundo millones de personas van semanalmente en busca de alguna discoteca para entretenerse. ¿A qué clase de lugares están yendo? ¿Se parecen mucho todas las discotecas?
No necesariamente. Las discotecas pueden diferir considerablemente unas de otras, pues como dice la revista Discothekin: “Discoteca sencillamente es música y baile y se le puede dar cualquier forma que uno desee. La gente dicta el éxito de un club, y si el dueño/administrador es astuto puede determinar su clientela con solo definir por medio de la música el ambiente que desea crear... sea el de los años setenta, los cuarenta o hasta los alegres noventa.”
Hasta hay discotecas para niñitos; otras están diseñadas particularmente con sus abuelos en mente. Algunos lugares se clasifican como “restaurantes-discotecas.” Pueden ser restaurantes durante las primeras horas de la noche. Pero más tarde se usan como discotecas. Esto le permite al dueño del restaurante obtener ingresos adicionales durante horas en las cuales su restaurante normalmente estaría cerrado. En Europa la mayoría de las discotecas son sitios en los que uno puede comer y beber así como bailar.
De modo que no todas las discotecas son iguales; puede fijarse ese nombre a lugares muy diferentes. Pero, ¿cuál es la esencia —la sustancia misma o alma— de las discotecas? ¿Qué estilo de vida promueven? ¿Cómo se refleja éste en su música, su baile, su indumentaria, y así por el estilo?
¿Qué son las discotecas?
Kitty Hanson, quien ha investigado y escrito extensamente sobre el tema, dice acerca de una discoteca moderna: “Bajo el deslumbrante dosel de luces, el piso parecía combarse a fuerza del golpear de los pies, y el aire comenzó a crepitar debido a la tremenda energía física. Entonces la sala estalló. El aire se llenó de gritos y llamados y miles de brazos oscilaban frenéticamente a medida que el efecto de la música casi arrebataba a los bailarines y los alzaba del piso. Fue un momento candente, hirviente de emoción puramente primitiva. Fue la esencia de la experiencia de las discotecas.”
¿Qué es esta “emoción puramente primitiva” —la esencia de la experiencia de las discoteca— que se evoca en los bailarines? Show Business, una revista para actores de variedades, nos da una idea en su artículo “Dinámica Década de Discotecas,” al decir:
“Un efluvio de aceptación rodea la tendencia de las discotecas . . . Las anticuadas costumbres sexuales, combatidas con éxito durante los años sesenta, se han rendido ante una nueva libertad sexual en que la gente trata honradamente con sus deseos y participa sin sentimiento de culpa.
“El homosexual baila codo a codo con la persona normal, y a ninguno de los dos parece importarles un bledo. Es esta libertad polifacética lo que constituye el alma de las discotecas, y su corazón es el pulsante ritmo de la música de discoteca.”
La expresión sexual libre, liberada —el abandono de las restricciones— esa es la esencia, el alma de las discotecas. De seguro esto recuerda las antiguas danzas de fertilidad en las que los adoradores se desencadenaban en movimientos frenéticos que excitaban las pasiones, y que muy bien pueden haber culminado con el coito sexual entre los participantes a fin de inducir a la “Madre Tierra” a producir nuevas cosechas.
Cierto, no todas las discotecas necesariamente animan a desechar las inhibiciones, pero las discotecas están identificadas con dicho estilo de vida ‘sexualmente-libre.’ “Lo que hace diferir a la discomanía de la mayoría de sus predecesores es su tendencia manifiesta a convertirse en orgía,” explica la revista Esquire. “Toda discoteca implícitamente es una orgía . . . Por medio de ofrecer la satisfacción instantánea y total de todos los deseos sexuales en un ambiente de intensa excitación imaginativa, la orgía inspirada por la discoteca promueve el despertar de un estado ensalzado de conocimiento, de éxtasis literal, o de estar fuera del cuerpo.”
Énfasis en el yo
Algunos quizás piensen en el baile de discoteca en particular como una forma disciplinada de baile que da realce al Hustle, y para algunos quizás lo sea. Sin embargo hay más envuelto en el baile de discoteca. Más bien, se concentra la atención de los que bailan no tanto en bailar con otra persona, sino en hacer como se le antoje —‘hacer lo suyo’— como dicen. Es una escena de exhibición sexual.
Se ha notado que la “discocultura” tiene por fuerza direccional el desenfreno y la complacencia para consigo mismo, y como resultado se han hecho algunos comentarios sumamente interesantes. Note el editorial “Discoteca, Narcisismo y Sociedad” en el Daily News de Nueva York del 19 de marzo de 1978:
“Separados por muros de música ensordecedora y arrebatados en una locura de luces brillantes, los que bailan hacen lo suyo, apenas tocándose, sin mirarse unos a otros, y ni siquiera hablarse. Es muy semejante a pararse ante un espejo y gritar: ‘yo, yo, yo, yo . . . ’ sin cesar.
“Esta autoindulgencia pura refleja una filosofía de raíces peligrosamente profundas en nuestra sociedad. Predica que cualquier cosa que el individuo desee hacer es 100% correcta... prescindiendo de cómo afecte a cualquier otra persona.
“La actitud se manifiesta en nuestra creciente proporción de divorcios, en nuestras legiones de familias rotas y en los incontables libros y movimientos amoldados a satisfacer los deseos personales y el amor propio.
“Queda muy poco espacio para el amor en la filosofía que impregna el mundo de las discotecas. Y eso es una lástima, porque los que han olvidado —o nunca han conocido— los gozos de dar y compartir se están perdiendo la parte más rica de la vida.”
El artículo del 20 de junio de 1978 de Esquire, tiene un empuje semejante, y se intitula “El estilo de las discotecas: Ámate a ti mismo.” El decir “que la discoteca se ha edificado sobre un renacimiento del ‘baile de contacto’ o que tiene como foco un paso llamado el Hustle latino,” “es o una ilusión por parte de los instructores [de baile] de las escuelas Arthur Murray o sencillamente una página femenina de periodismo malo. Lo cierto es que el actual bailarín de discoteca se interesa en la clase de espectáculo de un solo hombre que John Travolta despliega en la secuencia más excitante de Fiebre del Sábado Noche.”
Puesto que la película Fiebre del Sábado Noche ha tenido tanto que ver con el fenómeno del crecimiento y la propagación de las discotecas, considerémosla. ¿Qué clase de estilo de vida realza esa película y, de hecho, promueve?
“Fiebre del Sábado Noche”
El personaje principal de la película vive solo para una cosa... brillar en la discoteca el sábado por la noche. Se presentan las aventuras sexuales de los que frecuentan las discotecas, incluso el sexo oral, que se efectúa fuera de la discoteca en el automóvil durante los intermedios del baile. El lenguaje es de la peor especie. No obstante, todo esto se presenta como algo normal... el modo de vivir entre los que frecuentan las discotecas. En un artículo noticioso: “Por qué los adolescentes no deben ver ‘Fiebre del Sábado Noche,’” el Dr. Herbert Hoffman, un sicólogo neoyorquino, dice:
“Travolta y sus amigos están enseñando a los adolescentes a envolverse sexualmente con las jóvenes sin sentimientos románticos de ninguna clase, a usar a las muchachas como objetos sexuales, a privar de personalidad a la entera experiencia sexual.
“Las ideas que los adolescentes se llevan consigo de esta película pueden dañar trágicamente toda su vida.
“Los jóvenes se esforzarán por ‘marcarse un tanto’ con el sexo opuesto, con la idea de que tener relaciones con una joven es un logro del cual jactarse ante los amigos a fin de realzar su posición ante el grupo.
“Las jovencitas estarán convencidas de que o se requiere la promiscuidad a fin de asegurar la popularidad, o que los hombres están en busca de ‘una sola cosa.’ En cada caso, se pone en peligro la oportunidad que tienen de un envolvimiento profundo y emocionalmente duradero.
“Es una película enferma y no debemos permitir que los adolescentes susceptibles la vean.”
No obstante, millones de jóvenes en todo el mundo, a menudo junto con sus padres, han ido en tropel a ver esta película, haciendo de ella uno de los triunfos más grandes en la historia de la taquilla. Como se hizo notar, la película realza la esencia misma de las discotecas. Pero también lo hacen otros aspectos de la escena de las discotecas.
Música, ropa y drogas
A medida que crece su popularidad, son pocas las personas que no están familiarizadas con el sonido de la música de discoteca. Muchas canciones populares de los decenios anteriores se han mezclado con el ritmo pulsátil de la música de discoteca. A medida que se acostumbran a estas tonadas, hasta algunas personas de más edad a quienes les gustaban las canciones originales empiezan a disfrutar de las versiones actualizadas. Pero, de nuevo, ¿cuál es a menudo el empuje dominante de la música de discoteca?
Al informar acerca de uno de los grupos populares de música de discoteca, Discoworld dice: “En ‘Baby I’m On Fire,’ de su álbum actual, ‘Arabian Nights,’ las tres mujeres pronuncian con sonidos entrecortados y ronroneos ‘Oh, me estoy quemando.’ Entra un saxofón fálico, que convierte la canción en una fabulosa banda de sonido para un espectáculo con bailarinas semidesnudas de Times Square.” Entonces la revista añade: “El estilo cargado de sexo de la Familia Ritchie cae dentro de la esfera del empuje principal de la música de discoteca de hoy día, que es celebrar el placer.”
También la revista Time mencionó la flagrante explotación del sexo, incluso los esfuerzos por excitar sexualmente a los oyentes. Su artículo “Reinado llamativo de la reina de las discotecas” dijo: “En 1976 . . . recibió un disco de oro por medio de simular el orgasmo 22 veces.”
Las cubiertas de los álbumes de los discos también suministran una idea del tipo de música que éstos contienen. A veces se realza la desnudez, aunque la explotación sexual a menudo es más sutil. De una cubierta Discoworld dice: “Las posturas de Jaqui y Dodie, combinadas con la de Ednah, crean un símbolo de tres letras que al observarlo casualmente es invisible a la conciencia, pero que se percibe instantáneamente en el nivel del subconsciente: S-E-X [Sexo en inglés].”
Los estilos de ropa de los que frecuentan las discotecas también están en armonía con el énfasis que éstas dan al sexo. El libro Disco Fever muestra la fotografía de una joven bailando en una discoteca de Nueva York. Su vestido está abierto hasta la cintura y tiene la pierna alzada, mostrando una vista interior de casi toda su cadera. El pie del grabado dice: “La escena . . . resume la atracción de las discotecas.” Paulette Weiss, del personal de redactores de la revista Stereo Review, dice acerca de las personas que han sido arrebatadas por la experiencia de las discotecas: “He visto a mujeres desnudarse en la pista de baile.”
Al mantener el paso con el énfasis que las discotecas dan al llamado “placer,” las drogas fluyen libremente en las discotecas. Recientemente un arresto ocasionado por el narcotráfico en la más famosa discoteca de Nueva York recibió mucha publicidad. Pero el Daily News de Nueva York hizo notar: “Según los que frecuentan el establecimiento, el descubrimiento de drogas en Estudio 54 no debe sorprender a nadie que haya pasado algún tiempo allí. Se informa que desde que el sitio abrió en abril del año pasado la cocaína y la marihuana se intercambian, venden y usan abiertamente.”—15 de diciembre de 1978.
Sonido y luces
Por lo general se considera que el sonido y las luces son vitales a la experiencia de las discotecas. El sonido no solo se oye; es tan abrumador que se siente.
Pero, ¿puede ser peligroso un sonido tan poderoso? Un reciente informe noticiero de Rio de Janeiro, Brasil, dijo: “La posibilidad de que las discotecas sean peligrosas a la salud ha hecho que el gobierno se abstenga de emitir licencias a 20 establecimientos en la ciudad meridional de Porto Alegre hasta que se pueda hacer una investigación médica.” La cuestión bien puede haber tenido que ver con los niveles de ruido, y eso es fácil de entender.
El año pasado se efectuó una verificación del sonido en las discotecas de Long Island, Nueva York, en los Estados Unidos, y los inspectores hallaron que 18 establecimientos tenían niveles de ruido que sobrepasaban 95 decibelios por más de 30 segundos. A cada uno de estos establecimientos se le obligó a fijar en su entrada una señal de advertencia: “LOS NIVELES DE SONIDO EN EL INTERIOR PUEDEN OCASIONAR DAÑO PERMANENTE AL OÍDO.” La investigación médica revela que los niveles de ruido que por lo general se experimentan en las discotecas pueden ocasionar daño permanente al oído de ciertas personas, particularmente a las que se exponen a estos niveles de ruido con regularidad.
Las luces también presentan un posible peligro a la salud. ¿Cómo es eso? Pues bien, ciertas discotecas tienen un sistema de luces laser. “Si el haz de luz entra en el ojo,” dice el profesor Paul L. Ziemer de la Universidad Purdue, “se puede recibir una quemada en la retina... un punto ciego permanente.” Además, las luces estroboscópicas que oscilan al compás del ritmo de la música, pueden producir mareo, náusea y accesos alucinatorios. Entre los que han emitido advertencias acerca de estos posibles peligros se encuentra el gobierno británico, que hizo esto en un folleto sobre la seguridad en las escuelas.
¿Le ayuda esta consideración de las discotecas —sus raíces y la clase de lugares que las discotecas son— a ver por qué aquellos superintendentes cristianos que se reunieron en Brooklyn, Nueva York, el pasado diciembre estaban preocupados acerca de la creciente popularidad de las discotecas?
Sin embargo, muchas personas disfrutan de las discotecas debido a las mismas cosas acerca de ellas que otros consideran peligrosas. Creen que los riesgos son mínimos, y que vale la pena correrlos para disfrutar de lo que ellos consideran un rato de placer. En realidad, ¿cuán grandes son los peligros? ¿Representa el ir a las discotecas un riesgo para el bienestar y felicidad duraderos? Estos son asuntos que merecen nuestra consideración.


La atracción universal de la música latina



Más de cuatrocientos millones de personas hablan español por todo el mundo. Después del mandarín y el hindi, este idioma tiene más hablantes nativos que cualquier otro. No es de extrañar, por lo tanto, que a muchas personas les resulte familiar la música latinoamericana. Gente de todo el mundo ha disfrutado de escucharla o bailar al ritmo del mambo, el chachachá, el merengue o la salsa.
¿Por qué es tan popular esta clase de música? En parte por su carácter vivaz y alegre. A muchos latinoamericanos les gustan los ritmos rápidos y tropicales. Esclavos procedentes de África occidental introdujeron hace centenares de años varios de estos compases en Latinoamérica. Hay que admitir que a algunas personas que no son latinas les resulta difícil entender los ritmos más rápidos, caracterizados por el son reiterativo del tambor.
La música latina también puede ser lenta, romántica y hasta melancólica. Por ejemplo, el bolero latinoamericano siempre ha gozado de gran aceptación en muchos países. Normalmente lo ejecutaban tríos y se caracterizaba por su naturaleza romántica y poética. Fue muy popular durante los años cuarenta y cincuenta, y ahora está resurgiendo en la música vocalista de artistas jóvenes. Los mariachis de México, con sus llamativos trajes, grandes sombreros e inconfundibles sones, también son famosos en todo el mundo.
El merengue, la salsa y el tex-mex
El merengue y la salsa se han hecho muy populares en muchos países. Estos ritmos no son nuevos. El merengue se originó en la República Dominicana y en Haití. De él se ha dicho que es “increíblemente rápido, reiterativo, pegadizo y delicioso”. Su nombre hace referencia al dulce que se prepara batiendo enérgicamente azúcar y claras de huevo. Al observar los vigorosos movimientos con que bailan algunos merengueros, cualquiera puede comprender que el nombre resulta muy apropiado.
El género musical de la salsa reúne una variedad de ritmos, en su mayoría de origen cubano y puertorriqueño. Hay quienes afirman que la salsa debe su nombre a una fusión musical que tuvo lugar en Nueva York, donde se dio cita una amalgama de artistas de todo el Caribe. Desde allí se esparció por el mundo entero.
El asesinato en 1995 de Selena, una cantante hispana de Estados Unidos, elevó sus canciones a un rango de popularidad aún mayor que cuando estaba viva. Se la conocía como la reina del tex-mex, que se ha definido como una combinación de música country norteamericana y de ritmos norteños (del norte de México) con letras en inglés, en español o en spanglish, que es una mezcla de español e inglés. Este tipo de música ha alcanzado mucha popularidad entre los latinos de Estados Unidos y en Latinoamérica.
El punto de vista equilibrado de la música y el baile
Al igual que sucede con muchos otros placeres, la moderación es la clave para que obtengamos el mayor disfrute de la música (Proverbios 25:16). Los cristianos son selectivos en sus preferencias musicales. La Biblia advierte: “Vigilen cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios, comprándose todo el tiempo oportuno que queda, porque los días son inicuos” (Efesios 5:15, 16). Es notorio que los temas de algunas canciones son irreverentes, inmorales o hasta satánicos. La música latina no es inmune a esas influencias corruptivas.
Las letras de ciertas canciones latinas son obscenas. Algunas tienen doble sentido, mientras que otras son eróticas o sexualmente explícitas. Los temas políticos, la violencia y la rebelión también se resaltan en un buen número de canciones. Por ejemplo, entre muchos latinos ha gozado de amplia aceptación la música mexicana conocida como corrido. Sin embargo, recientemente se está popularizando un nuevo tipo: el narco corrido. Sus canciones refieren las historias violentas de los narcotraficantes, y los presentan como héroes. Algunas canciones de los mariachis también tratan temas ofensivos y ensalzan la borrachera, el machismo o el nacionalismo. Igual puede decirse de ciertas letras del merengue, la salsa y otros tipos de música latina.
Hay a quienes les gustan estos ritmos pero no entienden la letra de las canciones. Es posible que, sin saberlo, escuchen con placer composiciones que alientan la inmoralidad sexual, la violencia e incluso el ocultismo. Puede que quienes entienden español hagan caso omiso de letras objetables mientras bailan al son del ritmo pegadizo y alegre. Sin embargo, un profundo respeto por las normas bíblicas nos impulsará a examinar detenidamente todos y cada uno de los temas que se oigan en nuestra casa y en las reuniones sociales. Así evitaremos escuchar canciones cuya letra ofenda a Dios, o de bailar al son de sus compases.
También hemos de vigilar que la manera en que bailemos no haga tropezar a otras personas (1 Corintios 10:23, 24). Los cristianos se cuidan de que sus movimientos no reflejen un desenfreno insensato que los despoje de su dignidad. Tampoco quieren tomar parte en danzas deliberadamente provocativas. Las parejas casadas sensatas no permiten que el baile se convierta en una exhibición impropia de intimidades maritales.
El equilibrio cristiano también exige moderación en lo relativo al volumen de la música que se toca y a la duración de las reuniones sociales. No cabe duda de que quienes adoran a Jehová pueden disfrutar de su música favorita sin que para ello tengan que participar en “parrandas” que se extienden hasta la madrugada y que se caracterizan por un volumen ensordecedor. La Biblia exhorta: “Basta el tiempo que ha pasado para que ustedes hayan obrado la voluntad de las naciones cuando procedían en hechos de conducta relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones estrepitosas, partidas de beber e idolatrías ilegales” (1 Pedro 4:3).
A pesar del predominio cada vez mayor de elementos inmorales en el moderno mundo del espectáculo, todavía se puede disfrutar de una gran variedad de música sana. La música es un hermoso regalo de Dios, y la Biblia dice que hay “un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: [...] un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar” (Eclesiastés 3:1, 4, Levoratti-Trusso). Si le gusta la música animada y pegadiza, sin duda disfrutará de escuchar y bailar con moderación y equilibrio cristiano los atractivos ritmos de la música latina (1 Corintios 10:31; Filipenses 4:8).